Vinos y vinagre del Condado de Huelva

Bodegas Bollullos

La historia del vino en Huelva no es de ahora. No, que va, viene de mucho tiempo atrás. Tanto que algunos la colocan en la época en la que los tartessos andaban por estas tierras. Sin embargo, la presencia manifiesta y escrita se da en el siglo XIV, cuando tras la Reconquista, los pobladores que llegaron a la provincia comenzaron a plantar vides y ganarse la vida con el magnífico caldo.

Las primeras tierras en las que comenzó a plantarse vides fueron unas que en 1335 donó el Maestre de la Orden de Calatrava. Durante esos primeros siglos, el vino de Huelva no tuvo una gran relevancia, hasta que en el siglo XV comenzaron a crecer las zonas de cultivo, gracias a la mejora de la maquinaria y a la exportación que se realizaba desde los muelles de Moguer y Palos de la Frontera, rumbo a países como Inglaterra o los Países Bajos.

Precisamente, de Palos de la Frontera partieron en 1502 varias botas de vino en las carabelas de Colón. Estos son los que, a lo largo de los siglos, se han llegado a conocer como los vinos del Descubrimiento.

Desde esta época nos tenemos que trasladar ya hasta finales del siglo XIX y principios del XX, que es cuando resurge de nuevo el vino del Condado. Aún hoy en día siguen en pie bodegas que comenzaron a funcionar en aquella época. También hay que resaltar las referencias que autores onubenses como Juan Ramón Jiménez comenzaron a realizar en sus obras de los vinos de esta zona. Juan Ramón precisamente hablaba de los vinos de su Moguer natal, el olor a mosto inundando las calles y los grandes barcos de vinagre.

Hoy en día para hablar de los vinos del Condado casi tenemos que referirnos en su totalidad a Bollullos del Condado, donde se agrupan 11 de las 26 bodegas inscritas en la Denominación de Origen. Aquí se produce algo menos de la mtad del total de la producción.

Pero no sólo del vino vive el Condado de Huelva, sino también de las excelencias de su vinagre, que también tiene una historia que se remonta al siglo XV. El vinagre del Condado comenzó a exportarse en el siglo XVIII, y junto al vinagre de Jerez y al de Módena, son los tres más importantes que existen en Europa.

La gran particularidad que tiene este vinagre es que, a diferencia de los otros, no se obtiene de un vino estropeado, sino de un caldo de calidad que sufre una serie de transformaciones hasta llegar a convertirse en vinagre.

Por tanto, si estáis en la zona del Condado de Huelva, no dejéis escapar la oportunidad de probar sus magníficos caldos, o tomar una buena ensalada aliñada con vinagre de la región.

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Categorias: Gastronomía


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