Un distintivo que hace de la sierra de Huelva un buen lugar para pasar las vacaciones es la cantidad de pueblos que tiene con el distintivo de conjunto histórico-artístico. El pueblo del cual vamos a hablar hoy es uno de ellos: Castaño del Robledo.
Situado entre los municipios de Galaroza y Santa Ana la Real, la carretera que nos lleva a ella también nos dirige hacia Alájar.
Si bien quizás el atractivo más potente de Castaño del Robledo sea la belleza paisajística que le rodea y que hace que se acerquen a ella numerosísimos senderistas, también podemos decir que, en cuanto a conjunto histórico-artístico, tiene monumentos y edificios que enseñar a los visitantes. Quizás el más representativo sea la iglesia inacabada del siglo XVII, edificada con un bello estilo neoclásico.
Pero como hemos dicho, el potencial turístico principal de este pequeño pueblo de la sierra de Huelva es su atractivo natural. Lleno de senderos para hacer diversos recorridos de diversa índole y dificultad, Castaño del Robledo puede ser un hermoso campo base desde el cual pasar todas unas vacaciones paseando por la montaña, haciendo ciclismo y visitando los interesantes pueblos que le rodean. Sin duda es uno de los destinos más tranquilos y quizás -no se me malinterprete-, inusuales de Huelva.
Digo inusual porque no ofrece gran oferta hostelera, el pueblo no pretende vivir del turismo, lo que hace que no nos encontremos con demasiada gente ajena al pueblo si decidimos quedarnos allí.
Como en toda la Sierra de Huelva y toda zona montañosa y boscosa de Andalucía, quizás la época más bonita para visitarla sea en otoño. En esta estación las montañas, colinas, sus laderas y todo aquel espacio que esté rodeado de un número mínimo de árboles se convierte en un bello mosaico de una gran gama de colores que van desde el amarillo hasta el marrón más oscuro y el ocre.
En fin, Castaño del Robledo quizás no sea un destino turístico tradicional, no posea quizás unas políticas de fomento de turismo, pero lo cierto es que muchas veces los pueblos o zonas que no tienen interés alguno en recibir turistas (lo que no quiere decir que no sean bienvenidos) son al final los que más atractivo poseen. La no oferta de turismo es muchas veces sinónimo de unas tradiciones palpables en las gentes y casas del pueblo, se convierte muchas veces en el atractivo más fuerte para visitar un lugar y lo cierto es que Castaño del Robledo es uno de estos lugares.