El Rocío Chico y la liberación de Almonte

Los días 18 y 19 de agosto son los dos días grandes para la popular Fiesta de “El Rocío Chico“, una celebración de acción de gracias en honor a la patrona almonteña por su ayuda en la liberación de Almonte del yugo de las tropas francesas en la época de la Guerra de la Independencia de España; celebración que se ha convertido en una de las fiestas de agosto en Huelva más populares de la provincia.

Cuenta la historia almonteña que durante la invasión napoleónica hubo varias rebeliones en la localidad, muchas de ellas cruentas pero que se saldaron sin muertes gracias a la intervención de la Virgen del Rocío, siempre pendiente de sus paisanos. El 11 de enero de 1809 decidieron trasladarla hasta Almonte, pero aún así la presión francesa, ahora apoyada por una Milicia Civil, asfixiaba al pueblo cada vez más.

Aprovechando la marcha del coronel francés Monteau ocurrió una nueva sublevación en la que los almonteños consiguieron asestar un duro golpe a los militares franceses. Muchos de ellos murieron en tan cruenta batalla, pero aquéllo no fue más que una victoria parcial, pues alertados por el incremento de la oposición los franceses, con el mariscal Schoult al frente, decidieron dar un golpe de mano importante que supusiera el aplastamiento definitivo.

Decidieron así obligar a que todos los varones almonteños de entre 15 y 60 años a alistarse a las milicias francesas. El bando napoleónico se leyó en el pueblo el 17 de agosto de 1810, pero los locales, claramente opuestos al bando, decidieron sublevarse una vez más. El capitán Dossau estaba al frente de una pequeña tropa de 88 soldados franceses que en principio parecían suficientes para hacer frente a tan pequeña localidad.

Sin embargo, la resistencia fue dura, y a pesar de que sólo 39 almonteños se levantaron contra ellos, decidieron hacerles frente, y acabaron por derrotarlos y matar al capitán francés.

Una vez más, la respuesta del mariscal fue contundente: pasar a cuchillo a toda la población e incendiar la localidad, y allí se presentaron a caballo las tropas francesas aquel 18 de agosto. Con 800 infantes franceses a las puertas del pueblo, a los almonteño sólo les quedó encomendarse a la Virgen del Rocío.

Era la madrugada del 19 de agosto, y finalmente, se dio orden de arrasar Almonte, pero quiso la providencia que justo cuando iniciaban el ataque, no se sabe bien por qué, el mariscal recibiera la orden de retirarse.

Tres años después, el ayuntamiento local y el clero decretaron que desde el 16 de agosto se celebraran aquellos 3 días como fiestas en acción de gracias a la Patrona que los había salvado.

196 años de antigüedad tiene ya este Rocío Chico, una fiesta donde la tradición se ha hecho firme gracias a la fé de los almonteños. Han sido décadas de adorarla, de rezarla y de mantenerse fiel a la creencia de que la Virgen del Rocío, su santa patrona, siempre estará presente para librarlos de todo mal.

Esta noche del 18 las celebraciones comenzarán con el rezo del Santo Rosario a las 0,00 h. El día 19 a las 10 de la mañana se celebrará la función del Voto que se acompañará de una misa solemne y de una procesión posterior. Por último, se impondrá las medallas a los nuevos hermanos de la Cofradía.

Foto Vía: www.rocio.com

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