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Villablanca

Villablanca es el descriptivo nombre de este pequeño pueblo de Huelva. Típico donde los haya, viajar a este rincón de la provincia andaluza nos reportará más de una sorpresa.

Por ejemplo está la ermita de Nuestra Señora de la Blanca, del mismo color que su patrona y de estilo mudéjar, desde ella se divisa todo un entorno enmarcado de pinares y vistas del mar.

Arquitectónicamente cuenta con tres naves separadas por pilares poligonales que acogen arcos de medio punto. La nave principal es la de mayor altura y amplitud y conserva restos de viguería de una antigua e interesante techumbre mudéjar. La ermita la cierra un presbiterio cubierto con una bóveda de media naranja y decorado con un retablo barroco que acoge la imagen de la patrona.

Curiosamente, desde fuera, la ermita presenta varios volúmenes. En el primero, a los pies mismos del templo, se dispone la fachada principal con una doble arcada de medio punto que dan acceso a un escueto astrio antes de pasar definitivamente al interior. En la parte superior del edificio dos ventanales dan paso a una cornisa que recorre todo el frente y como colofón, remata el edificio una ornamentada espadaña. La cúpula que hemos comentado se eleva majestuosamente sobre el tejado.

Otro de los bellos edificios de Villablanca es la iglesia Parroquial de San Sebastián, el cual se muestra como un edificio dotado de un espacio puro y armónico en el que se puede destacar un marcado contraste entre la factura de los parámetros, que se interpretan casi como mudéjares y la naturaleza de sus proposiciones, las cuales impecablemente se conciben por el buen uso que se ejerce de sus amplias arquerías sobre columnas de estilo toscano.

Llaman la atención también sus elementos soportantes, los ritmos pausados por los que se rigen y la gran espacialidad que genera su morfología. Hecha en el siglo XVII, muestra una tipología totalmente diferente a las del resto de las fundaciones hechas por los marqueses de Ayamonte.

Por último, podemos comentar dos bellas plazas del municipio, en las cuales no veremos nada viviente en las horas posteriores al mediodía. En la plaza del pozo podremos ver conservada en su parte central un pozo y una pila, mientras que en la plaza del molino veremos cómo un Molino Harinero se sitúa como epicentro del espacio.

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