Cada año, millones de peregrinos se reúnen en la provincia de Huelva para rendir culto a la Virgen del Rocío, en un evento religioso conocido como la Romería del Rocío. Durante esta celebración, que tiene lugar el fin de semana del Domingo de Pentecostés, la Ermita de El Rocío, en la aldea del mismo nombre, recibe a un gran número de creyentes.
La Romería del Rocío es una de las más importantes de toda España. Se trata de una celebración católica andaluza con una tradición de larga data. Se conjuga en ella la belleza del entorno natural con el despliegue visual y la profunda fe de los participantes.
Las personas se visten con trajes típicos de la región, y los caballos y carros llenan las carreteras. La comida campestre y los enormes ramos de flores dedicados a la virgen protagonizan el paisaje.
Más de cien hermandades componen la comitiva, y la romería cuenta con una fama y un prestigio que la hace una de las más multitudinarias que existen. En 1993, contó con la presencia del entonces Papa Juan Pablo II, que visitó la aldea del Rocío para formar parte del evento.
Los distintos caminos que se utilizan para llegar a la ermita son cuatro en total:
• el camino de Sanlúcar, que es el que cruza por el Parque de Doñana, y es utilizado desde Cádiz;
• el camino de los Llanos, el más antiguo de todos, que llega desde Almonte;
• el camino de Moguer, por donde arriban los peregrinos procedentes de Huelva;
• y el camino sevillano, habitualmente recorrido por quienes llegan desde otras partes de España y del resto del mundo.
Los fieles llegan a la ermita a pie, en caballo, en carretas o en elegantes carros decorados para realizar el salto de la reja. Se trata de pasar allí la noche del domingo al lunes de Pentecostés y al día siguiente los lugareños llevan a la virgen en procesión por toda la aldea.
Recorren con ella a hombros las distintas hermandades, en donde los sacerdotes rezan la oración del Salve junto con el pueblo.
Foto Vía: Rincón del Navegante Solitario