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En términos generales, la presencia inglesa en la provincia de Huelva se inicia en torno a 1866 y llega hasta 1954. Casi cien años. Un largo periodo de tiempo que, en el último cuarto del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, registra los mayores logros económicos y las más profundas consecuencias sociales.
Todo empezó cuando, a mediados del siglo XIX, los primeros ingenieros extranjeros (franceses e ingleses) comenzaron a estudiar las posibilidades de explotación industrial que ofrecían las zonas mineras ubicadas en torno a Riotinto y en diversos municipios del Andévalo. En 1873 cobró fuerza y relevancia cuando el Gobierno español vendió a los ingleses la explotación de las minas de Riotinto.
Un poco antes, en 1866, se había constituido The Tharsis Sulphur and Copper Company, que sustituía a una empresa francesa que explotaba las minas de Tharsis y la Zarza. Dicha firma había construido en 1871 la línea de ferrocarril que enlazaba la población minera de Tharsis con la localidad costera de Corrales, próxima a la desembocadura del Odiel.
La presencia británica en la provincia de Huelva es todavía visible en diversos puntos de la geografía. Entre los escenarios que mejor la conservan, es imprescindible incluir la cuenca de Riotinto (El Campillo, Riotinto y Nerva), los pueblos mineros del Andévalo (Tharsis, Alosno, Valverde), la ciudad de Huelva (Casa Colón, barrio Obrero, muelles de Riotinto y Tharsis), la localidad de Punta Umbría y el núcleo urbano de Corrales.
Urbanismo, arquitectura, desarrollo tecnológico, sociedad y cultura se presentan como las áreas donde la influencia inglesa dejó huellas relevantes. En el campo del urbanismo, se puso de manifiesto en los nuevos conceptos de racionalización geométrica (ordenación del espacio en cuadrículas definidas por calles paralelas y perpendiculares) que se emplearon en la construcción de los barrios obreros surgidos en El Campillo y en Corrales.
En el terreno de la arquitectura es quizás donde más se hace perceptible la influencia de los modelos victorianos. El barrio de Bella Vista (Riotinto) y el Barrio Obrero de Huelva suelen ponerse como ejemplos. En la colonia de Bella Vista, que contaba con club social, cementerio e iglesia presbiteriana, no sólo se trató de imitar el aspecto exterior que presentaban las viviendas burguesas del Reino Unido, sino, sobre todo, la distribución de los espacios interiores, donde se señala claramente la diferencia de jerarquía existente entre el personal del servicio y los propietarios del inmueble.
Por otro lado, acuciados por la necesidad de extraer el máximo beneficio posible a la concesión, los ingleses se volcaron en dotar a las instalaciones mineras de los últimos avances tecnológicos e industriales. Y así, se construyeron tres líneas de ferrocarril. La primera en el tiempo, terminada en 1868, enlazaba San Juan del Puerto con Valverde del Camino. La segunda unía la población de Tharsis con Corrales y la tercera comunicaba Riotinto con la capital.
Foto Vía: Rafatmec
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