Descansando en la blanca e histórica Aracena

Vistas de Aracena

Huelva, la gran desconocida de Andalucía, incluso para bastantes andaluces. No sé si es su situación geográfica, en el extremo occidental (al igual que ocurre con Almería en el otro extremo, el oriental), o si es su poca promoción turística, pero lo cierto es que de Huelva poco se conoce salvo sus magníficas playas y su romería al Rocío, en Almonte. No muchos sabrían mencionar los monumentos que pueden visitarse en su capital, o sus cinco o diez municipios más señalados.

Naturaleza de la mano del Parque Doñana, del río Tinto o de las Gruta de las Maravillas; preciosas localidades como Fuenteheridos, y una riquísima gastronomía encabezada por su jamón, el de Jabugo, naturalmente, localidad onubense de pura cepa. A lo largo de estos años os he intentado hablar todo lo que he podido y sabido de esta provincia, pero de entre todas sus aldeas, pueblos y ciudades, me sigo quedando con una, Aracena, y no solo por el pueblo en sí, sino por todo su entorno.

Situada en la parte norte de la provincia, a más o menos cien kilómetros de Huelva, y a algo menos de eso de Sevilla, Aracena reluce en la lejanía por su blancura, por su impoluto estado de conservación y la imágen clásica de sus casas encaladas con rejas y su tradicionalismo andaluz jaspeando esas calles empedradas.

Si estáis por la sierra norte no dudéis en pasar por Aracena. No es que sea bonita y que se coma bien (tenéis algunos mesones que son dignos de disfrutarse), es que además en los alrededores hay sitios que os dejarán con la boca abierta. Allí tenéis la Gruta de las Maravillas, un capricho natural que se ha ido excavando en la roca con el paso de los siglos; la primera cueva que se abrió al público a principios del siglo XX, allá por el año 1912. Su nombre lo dice todo: una maravilla digna de verse y fotografiarse.

Pero Aracena es también Historia pues no en vano fue lugar, durante muchos años, de disputa por su privilegiada situación casi fronteriza entre los reinos de Castilla y Portugal. También aquí, en Aracena, se enfrentaron las tropas de Alfonso I de Portugal contra los árabes en el año 1251, a los que expulsaron. Este pueblo onubense fue así, durante un tiempo, portugués, hasta que el Tratado de Badajoz, en el año 1267, la devolvió a la Corona de Castilla.

Aracena estuvo incluso bajo los mandatos de la Orden del Temple durante unos años, y luego bajo gobierno del Conde Duque de Olivares y más tarde del Conde Altamira…

Podría seguir con más y más detalles que os sorprenderían de esta localidad onubense que os recomiendo visitar con tiempo y tranquilidad.

Se acerca el puente, el de octubre, aunque también tenéis un poco más allá el de diciembre y el de navidad, momentos que se prestan a buscar un apartamento y perderse en los aromas de la ciudad. Qué mejor forma de sentirse casi como en casa que contar con tu propio apartamento, con tu cocina y tu nevera donde guardar el jamoncito que hayas comprado aquí en Huelva. Que mejor forma de relajarse que hacerlo en tu propia terraza, mirando a la sierra; o de refrescarte después de un día de visitas en tu propia piscina.

A veces me cuesta encontrar lo que busco cuando me muevo de un sitio a otro. Suelo ser exigente en este aspecto, y por eso, en bastantes ocasiones acudo a comparadores. De éstos hay bastantes cuando se trata de hoteles, pero no es tan fácil dar con uno bueno que busque solo entre apartamentos. Hundredrooms.com es uno de esos comparadores. Pero, sobre todo, destaca por su enorme base de datos de apartamentos: ¡más de dos millones en toda España! y además, por su facilidad de uso. Si entráis a su web, veréis que es de apariencia sencilla; un buscador simple donde solo hay que poner la localidad donde uno quiere buscar, el número de personas y, claro está, la fecha. De todo lo que se os despliegue ya solo tendréis que ir filtrando según lo que queráis: si aparcamiento, si terraza, si más o menos habitaciones, si piscina… Eso sí, debéis tener en cuenta que no son hoteles, y que no siempre, en el caso de apartamentos, os lo confirmarán sobre la marcha. Más que nada porque en determinados casos incluso contactan con el propietario del mismo.

No obstante, y si os corre prisa, también cuentan con un filtro de “reservas inmediatas”, donde la confirmación es sobre la marcha.

No cierro ya mi perorata sin antes daros un consejito más si venís por Aracena: el museo del Jamón. Tomaros nota. Hay que visitarlo…

Foto de Phillip Capper

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