Gibraleón, monumentos y gastronomía exquisita

Gibraleón

Gibraleón es una próspera localidad con cerca de 12.000 habitantes y una larga historia a sus espaldas. Próxima a la desembocadura del río Odiel y situada en la comarca metropolitana, quizás su estratégica situación geográfica (cerca de los límites de Huelva con Extremadura y Portugal) haya hecho que este pueblo haya estado poblado desde el paleolítico. Ha recibido influencias de las culturas romanas, árabes y cuajó un gran desarrollo durante la Edad Media. Todo esto se refleja en el magnífico patrimonio que ostenta Gibraleón.

Podemos comenzar la visita disfrutando del castillo que nos evoca a la Edad Media, donde subiendo por la cuesta de los violines, nos encontraremos con el edificio recién restaurado. El convento del Vado puede ser el segundo paso que demos en este pueblo. Del siglo XVI, fue fundado por los duques de Béjar y conserva la capilla del convento de Carmelitas Descalzas construido a finales del siglo XIII. La iglesia del Carmen también es digno de ver puesto que al tener un aspecto cristiano, su estructura original del siglo XIV es mudéjar. Es uno de los monumentos más significativos de la villa. Por último podemos entrar en la iglesia de Santiago, el cual, construido a finales del siglo XVI, muestra una interesante fábrica renacentista.

No obstante, Gibraleón no sólo tiene monumentos que enseñar y promover sino que la mayoría de los turistas que visitan la zona van en busca de otra cosa que, si cabe, les hará disfrutar más que la imaginación que les hacen desbordar los monumentos. Se trata de los productos artesanos y gastronómicos, donde, dentro de los primeros tienen que tener mención aparte el aceite, el mazapán y el mosto por ejemplo. Se pueden comprar en cualquiera de las confiterías locales.

En lo que respecta a la artesanía, la importancia de Gibraleón se debe a la fiesta que se celebra cada octubre, a saber, la Feria Regional. En esta feria nos sorprenderán los abundantes trabajos de madera y caña que, por otra parte, no tienen pérdida.

En fin, Gibraleón es un pueblo con muchas cosas que visitar y muchas cosas que probar. Si se quiere ir en unas fechas específicas del año, es recomendable viajar no sólo durante la Feria Regional sino que también durante las fiestas de San Roque. Durante estos días, en pleno agosto, se establece un Salón de Pintura que cuenta con la participación de figuras artísticas ya consagradas.

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