Ruta turística por La Vía Verde del Guadiana

Parada en la V�a Verde del Guadiana

Entre las oportunidades turísticas que nos ofrece Huelva hay una opción, quizás de las más desconocidas, que es una de las mejores elecciones para juntar historia, paisajes y deporte. Se trata de la Vía Verde del Guadiana, donde desde la aldea de Puerto de la Laja (en el Granado) hasta el antiguo poblado minero de La Isabel (en El Almendro) podremos disfrutar de un bello paisaje recuperado para el caminante o el cicloturista.

Del antiguo ferrocarril minero de Minas de Herrerías-Puerto de la Loja se ha recuperado, con la intención de utilizarlo como Vía Verde, un tramo al que da nombre el río Guadiana. El imponente embarcadero-depósito de Puerto de La Laja será el punto de partida para un itinerario que, al hilo de sucesivos restos mineros, atraviesa un paisaje escarpado de montes reforestados y despoblación humana.

Así, comenzaremos la ruta desde el Puerto de La Loja, frontera con Portugal y a orillas del río que le da nombre. Desde la parte superior de los depósitos minerales, la vía verde inicia su periplo como un aéreo balcón hacia el ancho del Guadiana. Colgada sobre el río, nos ofrecerá unas magníficas vistas del imponente cargadero del mineral. Éste no será el paisaje más representativo del recorrido, pero sí el más relevante e impactante.

Al poco rato, un giro nos sacará de la cuenca del Guadiana y nos encauzará por el agreste barranco del Infierno. La ruta tirará con poca inclinación pero hacia arriba, poco a poco, hasta completar el segundo tercio de la ruta. La vía verde atravesará en el primer kilómetro un túnel de roca con emboquillado de ladrillo, cruzaremos una carretera y después, tras franquear un antiguo paso superior de caminos, la ex-plataforma férrea se sumergirá en una larga trinchera de pizarra naturalizada por la jara.

Más tarde, la vía rodea el cerro “Cabezo del Hombre”, que nos ofrecerá unas buenas panorámicas de los agrestes montes y el ensortijado barranco del Contrapeso. La primavera, aquí, se convierte en una estación querida y hermosa por la floración. Después de completar el giro del Cabezo del Hombre, la vía verde se convierte en la línea divisoria, en la frontera de dos mundos dispares en el mismo medio, a saber, a la derecha el común pelaje verde y a la izquierda el paisaje reducido a polvo y piedra por piaras de cerdo ibérico.

En fin, este es el primer tramo de una vía verde que nos deparará bellas sorpresas, las cuales desvelaremos en otro post. Es una ruta que nos llevará, lejos de la gente, a vivir la historia natural y de intervención humana que rodea todo el paisaje onubense.

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Categorias: Actividades Culturales


Comentarios (1)

  1. maria dice:

    deveria poner mas de sanlucar de guadiana

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