El Charco de Acebrón, historia natural en Doñana

charco del acebron

Como se habrá visto a través de este blog, Huelva tiene infinidad de oportunidades para dar una vuelta caminando por espléndidos lugares, intensos paisajes. Hoy también hablaremos de una ruta así, en pleno espacio natural de Doñana, podremos dar una vuelta de alrededor de una hora en un tramo de 4 km de baja dificultad. Se trata del Charco de Acerbón.

Desde la puerta del Palacio del Acebrón se puede ver la señal que da comienzo al recorrido y a la cual podemos acceder en coche. A partir de aquí, pero, nos adentramos en el territorio protegido por la reserva y damos paso a los distintos escenarios naturales que encontraremos sin pizca de manipulación humana.

El primer paisaje es quizás el más singular, el bosque de ribera, una extraordinaria formación vegetal en la que sobreviven, sorprendentemente, reliquias botánicas de la ya muy lejana era terciaria y que se han refugiado en estos lugares angostos y abrigados. En otras épocas, más húmedas, se formaban selvas extensas e impenetrables que crecían cubiertas de lianas y enredaderas. Con el paso del tiempo, hoy en día, se concentra tan sólo en unos cuantos caños y arroyos en las pequeñas algaidas que los alimentan.

Si hacemos el recorrido en primavera o verano, el bosque se nos aparecerá en todo su esplendor. Tras la floración, que se produce entre el último mes del año y abril, las nuevas hojas forman un bonito dosel verde que cierra el espacio, digna de la más terrorífica película de Hollywood. Así, grandes fresnos flanquean la entrada situándose en la orilla, muy cerca del agua. La fresnada ocupa sitios oscuros que raramente inundan pero, por caprichos de la naturaleza, siempre permanecen frescos.

Caminando un poco más, veremos que casi la totalidad del cauce aparece ocupado por la Sauceda. La pasarela nos permitirá apreciar de cerca el Sauces, localmente llamado Zaos, y sanguios, especie endémica de Andalucia occidental y que es representante de una flora del terciario que sobrevive, como hemos dicho, en estas frescas y húmedas zonas.

Al lado, diversas especies trepadoras les hacen compañía, a saber, la Madreselva, la Parra Silvestre o la Zarzaparrilla, donde todos juntos forman una compacta y oscura masa vegetal donde se ocultan muchas de las pequeñas aves.

En fin, todo un espectáculo de la historia de la botánica en un especial rincón del Espacio Natural de Doñana. Otro día seguiremos con las indicaciones para caminar estos 4 km de intensa visita.

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Categorias: Naturaleza en Huelva


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