Nerva, legendaria localidad minera

Nerva

La localidad onubense de Nerva dista tan sólo cinco kilómetros de Riotinto y también atesora un pasado minero intenso y legendario. Debe su topónimo a la placa romana de cobre que, en 1772, fue encontrada en unas galerías subterráneas próximas al pueblo. En dicha placa figuraba el nombre del emperador Nerva.

Aldea dependiente de Zalamea la Real hasta 1885, Nerva subrayó su identidad como nuevo municipio no sólo adoptando el nombre mencionado, sino también levantando el edificio de la Casa Consistorial. Y lo hizo en dos fases: la primera fue terminada en 1890; y la segunda en 1896.

Se trata de una espléndida construcción de ladrillo, próxima a la estética neomudéjar, que a veces parece una iglesia. La apariencia de templo se origina por la torre octogonal de tres cuerpos que alberga un reloj. Una armónica sucesión de ventanales y huecos abalconados se abre en las paredes que conforman el recinto de la provincia onubense.

Frente a los ladrillos neomudéjares se alza otro tipo de ladrillo, más reciente y de color más intenso, que se mezcla con láminas de cobre para configurar las paredes del Museo Vázquez Díaz. Nerva se proclama -y es- tierra de artistas. En la localidad nacieron el músico Manuel Rojas, el poeta José María Morón y un grupo de pintores entre los que destacan Vázquez Díaz y José María Labrador.

Además de salas de exposiciones temporales, el centro de arte contemporáneo contiene la colección permanente de Vázquez Díaz, que ocupa la segunda planta del inmueble, y la de Labrador, instalada en la baja. Las obras firmadas por Vázquez Díaz se reducen a los cuatro bocetos de su primera época, centrados en el Poema del Descubrimiento, dos litografías, dos carboncillos, un bodegón y varios paisajes.

Más numerosa es la muestra de José María Labrador (1890-1977), quien, gracias a la fuerza de su vocación, fue configurando una serie de bodegones y paisajes, escenas serranas y personajes populares expresados con un lenguaje colorista y personal.

Más arriba del museo se encuentra otro edificio interesante. Se trata del Mercado de Abastos y fue construido en 1909 de acuerdo con los planos de Antonio Cabezas.

Nerva también guarda una reseñable riqueza arqueológica, visible en el poblado romano del Ventoso, en la agrupación de cistas de La Parrilla y en el yacimiento de La Lancha. Este último, un dolmen de galería cubierta que está considerado como una de las manifestaciones megalíticas más antiguas de la cuenca minera, se ubica a unos cuatro kilómetros al sur de la población.

Foto Vía: ipolca

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Categorias: Pueblos de Huelva


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