Las Capeas de San Bartomolé, en Beas

Capeas de San Bartolome en Beas

Cada 24 de agosto se celebra la onomástica de San Bartomolé, y cada año en el pueblo de Beas se conmemora esta fecha con ocho días de feria y fiestas, desde el sábado anterior a este día hasta el sábado posterior, en honor a este apostol cristiano que es el patrón de esta localidad.

Aparte del evidente carácter religioso de las fiestas, con triduo y procesión del santo por las calles del pueblo el día grande de la fiesta, está el carácter lúdico de las mismas, y en este sentido, las vaquillas, los encierros y las capeas en las que participan los vecinos de Beas son los grandes protagonistas, en una tradición que cumplió en el año 2010 la friolera de 175 años.

Cada día de fiestas sigue el mismo esquema, una rutina que comienza desde las 9:00 de la mañana, cuando en el campo se embarca al ganado que será protagonista del día, un acto al que acuden todos los vecinos y en el que ya corren las primeras copas de vino. Las vaquillas se trasladan hasta el pueblo para que comience el encierro.

Desde el final de la Calle San Sebastián hasta la Plaza, las vaquillas persiguen a los mozos y el público disfruta del encierro escondido tras las «jaulas», que es como se llaman aquí a las empalizadas de madera que protegen ambos lados de la calle. Culminado el encierro, se lleva a cabo otra tradición centenaria, la lidia de la Vaca del Aguardiente.

Se cuenta que los mozos, antes de la primera lidia, hacían parada en las tabernas cercanas en las que se servía este licor, quizá para armarse de valor para enfrentarse al animal de lidia. Y hoy en día se mantiene en parte este ritual, que se sigue llevando a cabo más o menos a partir de las 14:30 horas, a una hora en la que los bares del pueblo nos ofrecen el abrigo perfecto para protegernos del sol.

Hasta las 20:00 horas no comienza la corrida y la lidia de las vaquillas, en las que participan principalmente jóvenes alumnos de las escuelas taurinas. Cada año llega también algún que otro matador de toros, y últimamente es tradición que participen también los forcados de Portugal. Terminada la lidia, se repite el encierro pero a la inversa, para devolver a los animales a su embarco y regresarlos al campo.

La cosa, por supuesto, no termina ahí. Con la caída del sol llegan las noches de feria con sus tapas y vinos en los bares de la Calle Colón, las orquestas en la Caseta Municipal y los Dj’s en la Caseta Joven, hasta bien entrada la madrugada o hasta que el cuerpo aguante.

Foto Vía Huelva Holidays

Imprimir

Etiquetas: , ,

Categorias: Fiestas, Pueblos de Huelva


Deja tu comentario