Parajes naturales que hay que visitar en Huelva

Flecha del Rompido

La naturaleza ha premiado a Huelva con numerosos lugares con encanto donde la influencia del hombre apenas puede apreciarse. En una visita a la provincia, tendrás que conocer más sobre su cultura, su historia, sus monumentos y su gastronomía, pero es recomendable dejar un hueco en el calendario para poder descubrir estos espacios naturales que apenas han sufrido modificación a lo largo de los años.

Parque Nacional de Doñana: el más importante de todos los de la provincia, cuenta con 108.086 hectáreas y un total de casi seis millones de aves habitando en su interior, siendo así la mayor reserva ecológica de Europa. Desde 1994 ha sido considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Además de aves, la fauna que habita en él es infinita. Animales como los gamos, la garza imperial, jabalíes, gallipatos, galápagos forman parte de la variada vida que habita en su interior.

Marismas de Isla Cristina: con una extensión de 744 hectáreas en ellas se puede diferenciar a simple vista aquellas que han sufrido cambios debido a la actividad del hombre y las que se han conservado prácticamente igual a lo largo de los años. La vegetación fundamental es el pino piñonero, la sabina negra y el romero. Las marismas sirven de lugar de paso para muchas aves, mientras que otras lo eligen para vivir allí durante todo el año. Destacan principalmente entre la fauna algunos peces como la alosa alosa y entre los reptiles el galápago leproso.

Flecha del Rompido: el nombre hace clara referencia a la forma que tiene. Situada frente a la costa, sirve para frenar los azotes con los que el océano Atlántico embiste al litoral. No está habitada, lo que ha permitido que su interior conserve infinidad de especies arbóreas, destacando sobre todo la retama o el barrón. Tiene una extensión de 2.530 hectáreas siendo, sin duda es uno de los lugares que han de visitarse en una estancia en la provincia.

Peñas de Aroche: un conjunto imperdible para quienes elijan Aroche para sus vacaciones. Se trata de un espacio donde destacan las barranqueras y las enormes rocas ácidas que dotan al lugar de una especial robustez. Bosques de encinas y alcornoques acogen en su interior a especies aéreas de todo tipo. Así por ejemplo el águila real, la cigüeña negra o el vencejo cafre, conviven en paz con la tórtola común el alimoche o el alcotán.

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Categorias: Naturaleza en Huelva


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